"La naturaleza original
puede intuir todo lo que sucede.
En la naturaleza original
está la esencia de la bondad.
Sé natural en tus acciones,
permanecerás puro y en quietud.
En la naturaleza original no hay alteraciones ni pensamientos. El espíritu no está contaminado. Ser natural es actuar apropiadamente. Cuando surgen los acontecimientos reaccionamos ante ellos naturalmente. Cuando los sucesos acaban, retornamos a la quietud. Esta quietud es no-acción. Quienes practican la Vía del Tao cultivan el elixir todos los días y liberan al corazón de formas y apariencias. Abandonan la insinceridad y toman la verdad.
Cuando el yang alcanza su cénit, el yin nace. Cuando permaneces en absoluta quietud, todas las cosas descansan en el silencio. Cuando el yin alcanza su cénit, el yang nace. Cuando el puro yang emerge tu intuición atraviesa todas las cosas impermanentes. Todos los meridianos fluyen hacia el Origen. La respiración Una del Cielo Anterior nos proporciona intuición, y cuando tenemos intuición somos humildes. Cuando la mente del Tao vive, ningún pensamiento puede surgir. Cuando ningún pensamiento surge, regresamos al Cielo Anterior (1).
Muchas personas persiguen verse libres del deseo y al buscar este objetivo olvidan cultivar y vaciar su corazón, y apoyarse en su naturaleza original. Olvidan mirar en el interior de su mente para vaciarla, y no la clarifican. La naturaleza es misteriosa hasta la médula. Si te sientas a meditar sin comprender... ¿cómo puedes alcanzar el Tao?"
(1) El Cielo Anterior es el periodo previo al nacimiento, donde estamos fundidos con un todo indiferenciado. Con sus prácticas los taoistas alcanzan la consciencia del estado del Cielo Anterior en el Cielo Posterior, mundo de la forma. Así, el estado de fusión es permanente y puede percibirse con "la mente del Tao".
Cultivating Stillness. Translated by Eva Wong. Editorial Shambhala





