Cuando la realización es profunda,
todo tu ser danza
Anónimo zen.
"Cuando se trata del verdadero vacío, tu ser está danzando. Traspasa, incluso, tu cuerpo físico. Todo cobra vida de nuevo. Estás danzando: el vacío danza. Después profundizamos en ese amor, en esa danza y en esa alegría. Entonces se asienta y sigue siendo amor, danza y alegría, pero lo hace en algo que es muy tranquilo y penetrante. El amor y la calma son cada vez más profundos.
Cuando se produce el despertar, el corazón se tiene que abrir. Para que la realización sea completa, tiene que llegar a tres niveles (cabeza, corazón y tripas); aunque tengas una mente muy clara e iluminada y la conozcas profundamente, tal vez no esté danzando la totalidad de tu ser. Cuando el corazón comience a abrirse igual que la mente, tu ser se pondrá a danzar. En ese momento todo cobrará vida. Y cuando tus tripas se abran, experimentarás esa estabilidad profunda, profunda, en la que la apertura, lo que en verdad eres, se hace transparente. Se convierte en absoluto. Tú eres Eso."
La danza del vacío. Adyashanti. Ediciones Gaia.

bello y profundo como la danza...
ResponderSuprimirgracias por esta entrada
un saludo
Transparente, absoluto, gracias por danzar en este espacio...
ResponderSuprimirUn abrazo de sol!