"En el mundo sólo hay una mente. Los pensamientos al moverse crean todos los objetos. Pero sin la producción de pensamientos, los objetos desaparecen espontáneamente. Al examinar a fondo la fabricación de pensamientos, estos también se vuelven vacíos y silenciosos. Así, sabemos que la ignorancia no comporta pérdida alguna y que la iluminación no reporta ganancia alguna, porque la auténtica mente no reside en nada que aumente o disminuya.
La mente ilusoria surge a causa de los objetos y los objetos se perciben a través de ella. Si la mente ilusoria sigue surgiendo al percibir los objetos, aunque vivieras en el bosque de una montaña o en una isla del océano, seguirías avanzando penosamente por lo mundano.
Tanto los objetos buenos como los malos son objetos; aunque lleguen a montones son inexistentes. Tanto los pensamientos positivos como los negativos son arbitrarios, aunque surjan en medio de la confusión no existen. Has de saber que nuestra naturaleza esencial es real y debes aceptarla sin separarte de ella. Entonces podrás buscar la sabiduría.
Ya que el mundo es sólo una construcción mental ¿por qué no comprender en primer lugar la mente? Como la información que reciben los sentidos entra a través de la conciencia discriminadora, uno debe simplemente detener esa consciencia. Como un bebé carece de ella, la agitación producida por los objetos de los sentidos no tiene ninguna abertura para entrar. En las personas realizadas el reino de la realidad es absolutamente claro, es puro conocimiento y todo es la tierra de la comprensión de las sutilezas."

"¿por qué no comprender en primer lugar la mente?" -> qué puede ser más prioritario que conocerse a uno mismo? Un profundo y reflexivo texto. Gracias Teresa!
ResponderSuprimirUn abrazo.
PUes así es. Pero mientras vivamos en el mundo ilusorio de las formas es nuestra responsabilidad mantener estas en el mejor estado posible, tanto las físicas, ya decantadas, como las que son producto de nuestra mente. Un abrazo.
ResponderSuprimirDe nuevo la mente, me persigue y yo ni caso, que me deje tranquila como yo a ella
ResponderSuprimirabrazos Teresa
La prioridad es conocer lo que uno es... gran verdad Zanara!
ResponderSuprimirGracias, amiga!!
Un beso.
Hola Emejota!
ResponderSuprimirSi... consciencia y responsabilidad son esenciales en el camino para mantener la vida en el mejor estado posible.
Para cuidarnos y querernos bien, hace falta una disposición a conocernos sincera y totalmente. Conocer la naturaleza del cambio y ser conscientes de la unidad que ya somos, entendiendo y vaciando la mente ilusoria para distinguirla de la verdadera, ligada a la vacuidad del ser no condicionado.
Gracias por dejar tu comentario.
Un abrazo fuerte.
Esa es la clave, Ari, dejar la mente tranquila, ;D.
ResponderSuprimirComo un bebé que aún no ha hecho las conexiones neuronales que abren la puerta al mundo de los sentidos, al mundo de las formas y simplemente existe, Es.
Abrazos cálidos para ti.
prefiero quedarme con lo que hay al final de todo recorrido, la conclusión inconclusa de que no hubo ni camino, ni caminante...solo caminar.
ResponderSuprimirDiferenciar entre esta mente y la otra (la del vulgar buscador y la del ya realizado) no es más que seguir rizando el rizo de la "mente" inextistente.
segun creo claro...
Santosham
Coincido con Arianna y Santosham. Que la mente siga dando vueltas a su aire. Todo eso es el rumor del río y nada más. Que fluya, que fluya. Sigamos navegando desde ninguna parte hacia ninguna parte.
ResponderSuprimirY eso es todo.
Magnífico texto, Teresa. Me ha gustado mucho. Un abrazo grande.
Hola Santhosham!
ResponderSuprimirDe acuerdo contigo en que distinguir entre una cosa u otra es un proceso mental, dual, es separar la unidad no sujeta al espacio y el tiempo.
Ser conscientes de la naturaleza de la fábrica de ilusiones puede crear un espacio que nos permita ir más allá, abrirnos a lo que Es y caminar en ese flujo vacío de pensamiento.
Un abrazo fuerte.
Pensamientos que se mueven al viento como telas de colores, en un espacio inexistente, en un tiempo inexistente... haciéndole cosquillas al Ser.
ResponderSuprimirNaveguemos más allá de esos colores en cada instante presente.
Un abrazo grandote, Furia.
Todo es ruido de dualidad...
ResponderSuprimirMás allá, todo está bien!...
Un cálid abrazo, querida Teresa
Hola Joy!
ResponderSuprimirDice el texto que la naturaleza esencial es real, y que el reino de la realidad es absolutamente claro. Sólo hace falta adherirse a ella, más allá de la dualidad.
Un abrazo amoroso!.