22.5.10

EL PODER DE LAS PALABRAS



"Si la vibración de la cuerda de una lira, hecha de tripa, de materia muerta, es tan sensible a la humedad, el frío, la sequedad o el calor del ambiente, a los cambios de atmósferas... ¿Cuál será el efecto en nosotros, que somos organismos vivos, de la humedad, calor, frío o sequedad que impregnan la vibración de nuestras palabras, de las atmósferas que creamos a través de ellas?" Luis Paniagua

Esta entrada es una invitación a tomar consciencia de los efectos de nuestras palabras-símbolo, desde dónde nos nacen, qué energías mueven en cada instante al dirigirlas a los demás o al recibirlas de ellos. Una llamada a sentir qué impacto tienen, a cuidar lo que decimos y cómo lo decimos, a modular el poder que mueven esos símbolos, a conectar la voz y la articulación de las palabras con nuestro corazón, para que sean sus portavoces, portavoces espontáneos del amor y de la paz.

20 comentarios:

  1. Para poder controlar las palabras primero ha de controlarse el pensamiento y la voluntad. Un abrazo.

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  2. Muy buena la apreciación del Sr Paniagua, que como músico puede evaluar la resistencia y afectación de una cuerda de lira.
    ¿quién puede evaluar el poder de las palabras? ¿Y evaluar en que aspecto? ¿son buenas son malas? Creo que como con la mayoría de las cosas que "nos suceden" no tenemos ni idea. Lo que para unos puede ser un pecado mortal, para otros puede ser un acto cotidiano y un muy largo etcétera...

    Mas allá del bien y del mal está el TAO...

    un saludo

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  3. Lo que sale de tu boca, es lo que eres tú , si no honras tus palabras no te estás honrando a tí mismo , no te amas

    Gracias querida Teresa por esta reflexión, un gusto leerte de nuevo
    abrazos

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  4. De un corazón en paz, sólo saldrá armonía por su boca!...

    No son sólo las palabras... sino la intención, la carga, la vibración que en ellas ponen nuestras emociones...

    Lo evidencian las investigaciones y pruebas de Masaru Emoto con "Los Mensajes del Agua" que supongo ya todo el mundo conoce...
    Nosotr@s somos agua en un 70% al menos, por lo tanto es fácil constatar su impacto.

    Muy buena reflexión, gracias!

    Un suave abrazo, amiga mía, de flores de acacia, que estos días tanto impregnan el aire con su dulce aroma.

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  5. Jesús de Nazareth ha dicho: "No es lo que entra por la boca del hombre lo que puede contaminarlo, sino lo que sale de ella" (Mateo, 23.4)...
    Jesús conocía el valor de la palabra. Por algo, curaba con ella.
    Gracias por tu visión, Teresa, que armoniza perfectamente con ese párrafo de Paniagua. Un abrazo grande.

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  6. Las palabras proceden del pensamiento, de las creencias subyacentes (que son más pensamientos) y a su vez todo ello se origina en el primer pensamiento: yo; así que todo ello junto origina el mundo; quién puede controlar eso? quién puede además controlar los resultados, lo que los demás piensan y opinan?. Ser como la flauta, dejar que el aire circule libremente.
    Un abrazo amiga!

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  7. Muy cierto este texto.
    Somos dueños de nuestros silencios y exclavos de nuestras palabras ...
    Gracias Teresa.
    Un abrazo luminoso, Sina

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  8. ¡Hola Emejota!

    Esa voluntad que nombras, esa disposición a la apertura, a crear un tono flexible y natural que nos ayude a sostener nuestra práctica, es necesaria para mantener la consciencia en el momento presente.

    Asi, es posible que los pensamientos puedan aquietarse y que las palabras puedan brotar desde el amor, como parte de la emanación del Ser.

    Un abrazo enorme.

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  9. Hola Santosham!

    En algunas tradiciones de cantos indios la palabra se vuelve sagrada en el acto de nombrar conscientemente, en la intención que se pone en ello, en la sonoridad que se le da a cada sílaba.

    Al nombrar manifestamos lo sutil en el mundo limitado de la forma. En el caso del recitado de mantras, en el budismo tibetano se cree posible acceder a un estado de profunda concentración y de regresar al estado de iluminación a través del nombre.

    Conscientes de que "el Tao que se puede nombrar no es el Tao eterno", no se trata de juzgar moralmente. Es más bien prestar plena atención a la vibración sonora y a las cargas emocionales de lo que muchas veces expresamos. Desde la atención plena tenemos la posibilidad de detectar creencias del pensamiento, del yo, cargas emocionales que son arrastradas por ellas, y dejar que se transformen, se disuelvan, y hablar desde otro lugar. Un lugar de libertad y también de cuidarnos a nosotros y al otro, que no está separado de mi, y tampoco del Todo.

    Un abrazo.

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  10. Querida Arianna!

    El Maestro no puede hablar por nuestra boca, si no abrimos la consciencia, si no conectamos la palabra con el corazón.

    Gracias por traer a este espacio el amor con el que te honras y nos honras a todos.

    Un beso.

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  11. Amiga Joy,

    He leído los trabajos de Masaru Emoto. Son impresionantes. Aparecen experiementos con muchos de los efectos del poder de la palabra y del sonido. Son demostraciones científicas y rigurosas. Puesto que somos 70% de agua y el agua es uno de los materiales más altamente conductores de electricidad y bioelectricidad ¿cómo no va a afectarnos el resonar de las personas próximas a nosotros? O lo que piensan y dicen. De ellos no podemos responsabilizarnos, pero si de algunas cosas que emitimos nosotros...

    Un abrazo de hojas verdes que danzan al son de la tormenta, oliendo a deliciosa tierra mojada. Mmmmmm!!

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  12. Hola Furia!

    En la tradición taoista, como en otras, se ha estudiado el poder sanador de la voz y determinados sonidos. Se ha investigado sobre los efectos que tienen ciertas sílabas, palabras o sonidos en los órganos internos y en la circulación de nuestra energía.

    Los músicos trabajan con eso, con el lenguaje matemático, las proporciones armónicas, explorando los encuentros y desencuentros entre sonidos, buscando la armonía o la falta de ella para producir un efecto...

    Si nos ponemos a escuchar y a sentir conscientemente, podemos entender estas cosas de manera vivencial. Explorar y buscar encuentros y armonías, abriéndonos y permitiendo la exploración del espacio sonoro, ayuda a entender un cierto efecto de lo que decimos y cómo lo decimos. A empatizar y sensibilizarnos con los demás, y poder ser más amorosos y naturales con quienes nos tratamos. Eso ya es sanador. ;D

    Un beso.

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  13. Hola Zanara,

    Se me ocurre ahora un oceáno que es perfectamente consciente de todos sus infinitos movimientos, de cada una de sus gotas. Como fractales, o pequeñas ondas de ese océano, tal vez podamos abandonarnos a sentir en nosotros la voz de la pura consciencia y oirla cantarse a Si misma.

    Si el amor es todo lo que hay, te lo envío con estas palabras ese canto de amor.

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  14. Asi como en la pintura china el elemento más valioso y difícil de manejar es el vacío, el silencio en una partitura da sentido a toda la pieza, nuestro silencio consciente es más valioso que las palabras.

    Desde esta conexión silenciosa, un abrazo de luz, querida Yamuna.

    Gracias a todos por vuestras aportaciones!!

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  15. no puedo más que alabar tu conocimiento al respecto.

    Pero, (siempre hay un pero) hablábamos con diferentes palabras, o mejor, nos comunicábamos con diferentes interpretaciones de algunos signos, ya que por este medio no hay sonidos, ni vibraciones, ni emociones...

    Gracias por tu aclaración

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  16. ¡Hola Santosham!

    Con la palabra escrita, al no estar la voz, es más dificil sentir la carga de intención que llevan, pero es posible. Como símbolos son susceptibles de miles de interpretaciones al descodificarlos y, por otro lado, son tan limitadas que es difícil que puedan explicar o transmitir estados sutiles, que más bien nos dejan vibrando en silencio.

    Ahora bien, Masaru Emoto hizo experimentos exponiendo el agua a ciertas palabras escritas. Un tarrito aislado con la palabra "amor" otro con "odio", etc., y las dejaba un tiempo determinado hasta que el cristal del agua se formaba o destruía. Incluso agua muy contaminada acababa restaurándose con la palabra "amor" y ahí la voz no estaba, pero sí el poder del símbolo.

    Tiene un librito que se llama "Mensajes del Agua", fácil de encontrar en cualquier librería. Super interesante.

    Seamos Amor.

    Gracias por aportar y comentar.

    Un abrazo llenito de sol!

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  17. Gracias Teresa por estas magníficas explicaciones.
    Un gran abrazo!
    Namasté!

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  18. Otro inmenso para ti, Zanara!

    Namasté!

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  19. Hola Teresa, conozco el experimento de M. Emoto, y también el de Lutero Burbank, que logró hacer que un cactus abandonara sus espinas después de ofrecerle protección y cuidado. Pero en cualquier caso siempre es el sonido??? el creer no cuenta???
    A mi me parece que estos temas son tan "sutiles" y poco determinantes (desde la razón , claro)que si se dice por decir, lo que ha dicho otro, entramos en terreno pantanoso.

    en cualquier caso gracias por la explicación

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  20. ¿Siempre es el sonido?... ¿hay algo que subyace a toda manifestación en el mundo de la forma?

    ¿El creer no cuenta?... ¿Quién necesita creer?

    ¿Quien Es?


    Un abrazo, Santosham. Gracias por tus reflexiones.

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