Comparto con vosotros la belleza de la abundante nevada que lleva dos días danzando en el aire su beso a las montañas, los árboles, las aguas... abrigando la vida oculta en la profundidad de la tierra con su manto de silencio nutricio, dando de beber a la naturaleza Toda.
Veo danzar las ramas casi desnudas
al son del silencio blanco,
Agua hecha de gemas,
cristal de perfecta pureza.
Ramas tan solo adornadas
con estrellas transparentes
que irradian la luz infinita,
de amor y armonía nutricia.
Estrellas blancas regresan,
en viaje que no se detiene,
desde los confines del mundo,
bellos espejos retornan al Uno.
Yo celebro la pureza manifiesta
en todas las almas hermanas,
corazón de la naturaleza,
sangre viva que el hombre mama.
Yo abrazo esta tierra-cristal,
corazón de silencio blanco,
y a este cuerpo universal,
tierra madre, nido del amor humano.
Gracias, salvaje danza,
el profundo amor me respira.
Disuelta en eterna danza,
el universo siempre me habita.
Con amor, Teresa.
Con amor, Teresa.

Querida Teresa
ResponderSuprimirGracias por compartir tan hermoso poema y la belleza de la nevada, de la fotografía.
Que regalo poder apreciar esto, contemplar profundamente la naturaleza, ver como los pajaritos fluyen a lo que es...
Te mando un abrazo calentito desde la ciudad del sol, que también a estado un poco fría por estos días...
Muchos cariños
Maribel
Querida Teresa.
ResponderSuprimirEres una poetisa, es preciosa esta poesía, llena de sensibilidad.
Un fuerte abrazo desde el frío del tiempo y del calido sentimiento de unidad.
Namasté.
Hola Maribel!
ResponderSuprimirLa belleza natural tiene el poder de abrir el corazón en silencio contemplativo. La maravilla de su despliegue deja la mente en blanco.
Gracias por sentirla y celebrarla.
Te envío un abrazo fuerte lleno de cariño.
Gracias Sankaradas!
ResponderSuprimirToda palabra muere, todo pensamiento se aquieta cuando el ser recupera la conciencia de la unidad que es.
La belleza es una grieta cuya percepción arrebata la forma al ser. Aunque sea por un breve instante, la membrana de la ilusión parece diluirse.
Gracias por el calorcito de tu corazón.
Un abrazo muy fuerte.
Deseo el amor q. nos transmites revierta en tí
ResponderSuprimirgracias por compartir tus pensamientos, cierro los ojos y me traslado hasta alli, haces q. lo sienta a traves de tus palabras
Es un canto a la naturaleza, lo celebro compartiendo contigo tanto amor
un cálido abrazo Teresa
Gracias por tu amor y por sentir la energía que habita tras las palabras.
ResponderSuprimirDesde la unidad no existe espacio ni tiempo... has estado realmente aquí.
Te abrazo cálidamente.
Y entre esa tierra de cristal
ResponderSuprimiry el ese cielo igneo
trascurre, como un soplo
nuestra humilde y sencilla vida,
tan eterna como efímera
tan limitada como infinta
abrazando todas las cosas
y siendo abrazada por ellas
en una danza que no tiene fin
ni principio.
Gracias T.
Gracias César, por la belleza cristalina de tu poema.
ResponderSuprimirUn abrazo calentito.
Qué bien trasmitido ese frrrrio que nos asalta estos dias. Precioso Teresa. Gracias!
ResponderSuprimirGracias por tu visita.
ResponderSuprimirEspero que tengas el corazón bien calentito.
Un abrazo fuerte.
..muy bello.
ResponderSuprimirMe a gustado tu blog y su sintaxis,
Me pasaré.
un beso
Gracias Tula por tu comentario y tu visita.
ResponderSuprimirUn beso de sol!
Esta salvaje danza, de pureza manifiesta, me nutre con su armonía, con este latido de la Madre Tierra que nos lleva por el viaje sin fin.
ResponderSuprimirHe colgado tu poema en la pared del comedor, para que nos refresque, aquí en Buenos Aires, donde tanto calor irradia el verano meridional.
Un abrazo atlántico...
Hermoso cómo pintas el instante!!!
ResponderSuprimirDesde el otro lado del mundo, con un corazón de fuego abrumador, comparto tu silencio blanco con un haikú:
Brilla en la estufa
un leño crepitante.
No estamos solos.
Ramas de estrellas transparentes celebrando la pureza del alma en el nido del amor humano...
ResponderSuprimirHola Furia!
ResponderSuprimirGracias por acompañar esta danza al son del latido Madre, hecho de amor y armonía. Que la nieve no-manifiesta en la tierra que habitas te ayude a refrescar los fuegos veraniegos...
Un beso!
Hola Julia!
ResponderSuprimirGracias por el crepitar del calor de tu corazón, me llega, me traspasa, me nutre.
Te lo devuelvo con un abrazo fresquito fresquito.
Y con un beso.
Belleza esencial que extraes del silencio, Alma, con la visión certera de tu espíritu. Gracias por posarte y compartir el resonar de tu corazón.
ResponderSuprimirUn beso.
s entradas son muy hermosas, Teresa.
ResponderSuprimirGracias por tu comentario.
Abrazo.
Gracias por tu visita y tu comentario, Fata.
ResponderSuprimirUn abrazo fuerte.