En el taoismo se dice que un niño permanece conectado y fundido con el Todo durante sus primeros años de vida y que después, poco a poco, la puerta del Cielo se cierra y olvida esa conexión. El llamado Cielo Anterior es el momento previo a la concepción de un ser, que también incluye el proceso de gestación hasta su nacimiento. De la no-forma, el niño pasa a formarse y una vez en el mundo fenoménico, olvida. Un niño sano existe sin más, explora su medio, acierta y se equivoca, ríe, llora, es él mismo, está fundido con su entorno y, en circunstancias normales, su fuerza de vida supera los obstáculos para desarrollarse sin apenas resistencias.
Las prácticas de salud y longevidad taoistas, como tantas otras, tratan de restablecer la consciencia de la fusión que existe con la fuente de la vida, la unidad del mundo fenoménico con el que no tiene forma. A través del ensayo y el error han investigado la manera de favorecer el retorno a la fuente, recuperando la inocencia y la conexión que tiene un niño con el universo y ralentizando el desgaste natural del cuerpo físico, emocional y psíquico. Para los taoistas lo importante es que el ser humano desarrolle plenamente su potencial, sus capacidades, y cuando esto ocurre, las personas devienen espontáneas, flexibles, felices y contentas, como niños.
Un proceso de investigación conlleva aciertos y errores. En nuestro modo de vida podríamos llamar aciertos a aquellas elecciones que van en el sentido de nuestra alma, de nuestra naturaleza profunda, y cuyos resultados nos sientan bien en muchos aspectos, nos nutren, hacen crecer y desarrollarnos naturalmente. Y errores, a todo lo contrario. Aciertos y errores son lo mismo. Ambas experiencias hacen que seamos quienes somos. Nos enseñan el camino más natural para la expresión de nuestra esencia, nos ayudan a ser conscientes de los obstáculos internos que nos impiden fluir y ser quienes somos verdaderamente, aceptando el paisaje que aparece en nuestras vidas y las experiencias que elegimos manifestar. Podemos ser conscientes del fluir natural de nuestra vida y levantar las barreras que lo obstruyen en mayor o menor medida, ser quienes somos, y reir como niños.
Os deseo unas felices fiestas y un fluir armonioso en el nuevo tiempo que llega, el 2010. Y como nota de humor os presento los ensayos y errores de este mosquito investigador. Miniscule, la vie privée des insectes

